Selfie





















Porque sabemos
que somos capaces de mutar,
de pasar de ser sujetos a objetos,
como quien se quita un disfraz.


Porque sabemos
que podemos, si queremos,
definirnos o indefinirnos,
ser muchas cosas, ser trans.

Porque sabemos
que somos capaces de migrar,
estar en todas partes, en ninguna,
incluso todos en un único lugar.

Porque sabemos
que en un mismo acto, en un mismo instante,
podemos condensar las tres figuras del yo:
signo / significado / significante,
sin que por ello
el Universo colapse,
ni nuestras almas, ni WiFi.

Porque sabemos,
y porque la muerte de todas las cosas
es a veces la única certeza,
tomamos lo que tenemos a mano
(un cuerpo solo, un reflejo, el celular)
y en un par de movimientos naturales,
proyectamos y nos disolvemos,
contribuyendo al movimiento
del engranaje de los espectros.

Y, nada,
luego, nada.

En el transcurrir del espectáculo,
se posterga la carne,
la fruta se madura,
y entonces
podemos, si queremos
hacer dulce con la representación y con todo lo que sabemos,
clarito y brillante -como dice mi abuela-,
delicioso, profundo, eterno,
perdón, entero,
y principalmente,
intrasferible a un mapa de bits.


Mayo de 2018